REPORTAJES
2016 — 2018
Sistema de Alerta Alba-Keneth: Niños recuperados, pero no reclamados por sus familias
El sistema de Alerta Alba-Keneth pone en marcha de manera inmediata un conjunto de instituciones tras la pista de niños, niñas y adolescentes que son reportados como desaparecidos. El mecanismo es resultado del doloroso aprendizaje de tragedias ocurridas en 2007 y 2009, cuando la operación normalmente lenta del sistema de justicia no impidió el asesinato de dos niños secuestrados.
Las prostitutas le pagan las cuentas a una clica de la MS
Millones de quetzales salen anualmente de las manos de pequeños empresarios y de vendedores de la economía informal, incluso de prostitutas, para mantener a un ejército de colaboradores e integrantes de la Mara Salvatrucha y del Barrio 18, que han hecho de la capital guatemalteca y los municipios aledaños, su territorio. El dinero que recaudan puntualmente lo utilizan como una caja chica de la que sale para la subsistencia de sus miembros y el manejo del negocio. Compran alimentos, medicinas, armas, droga, licor. Pagan los sobornos en las cárceles y los honorarios de abogados para que saquen de problemas legales a sus pares. El dinero se disuelve tan rápido como llega y apenas transforma el estilo de vida de los pandilleros.
Explotación sexual de hombres, un fenómeno impune del que nadie habla
La explotación sexual de niños y adolescentes varones no registra mayores datos ni estadísticas, pero existe. Hasta ahora, el Ministerio Público (MP) y la Policía Nacional Civil (PNC) únicamente conocen un caso de una red de trata que explotó sexualmente a jóvenes centroamericanos, mientras que un informe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) y del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) presentado en 2016, estima, de acuerdo con los datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), que por cada víctima rescatada (general), treinta más son explotadas sexualmente de forma clandestina. También indica que organizaciones de la sociedad civil han estimado que los niños, niñas y adolescentes (NNA) sometidos a trata con fines de explotación sexual, solo en la ciudad de Guatemala, ascienden aproximadamente a 15 mil.
El crimen que destruye la inocencia
Destruir su inocencia, luego hacerlos sentir vergüenza y culpabilidad, entonces obligarlos a guardar silencio. Esa es la mecánica en los casos de pornografía infantil. Un crimen que pasa desapercibido en Guatemala, pero que está presente en todo el territorio, urbano y rural. Un delito contra el que se lucha con pocas armas. Una batalla contra un monstruo que no deja de crecer.
El Estor, otra bomba de tiempo
Es territorio en disputa. Codiciado por empresas mineras, por ganaderos, finqueros, pobladores q’eqchies’ en perpetua diáspora, por el crimen organizado, narcotraficantes y contrabandistas. En 2016 fue clasificado como el municipio con el mayor número de casos de conflictividad agraria de toda Guatemala; pero el Estado poco ha hecho para estar allí y solucionar los problemas de raíz. A pesar de los estallidos que han costado vidas, los procesos judiciales se entrampan y no avanzan; pareciera que el Estado se niega a ver el problema y aparece solo cuando la bomba vuelve a explotar y surge un nuevo conflicto.
¿Quiénes son esos jóvenes que están en prisión?
Más que el reflejo de los crímenes que han cometido, los rostros de los jóvenes detenidos son el retrato de un Estado que descuida a sus ciudadanos. Los prisioneros, en su mayoría, son menores que crecen en condiciones precarias y violentas; y fueron presa fácil de los grupos criminales. El Estado apaga fuegos, sin crear políticas públicas que ataquen el problema de raíz, para ofrecer a niños y adolescentes mejores oportunidades. Aquí un perfil de quiénes son esos muchachos privados de libertad.
Santa Cruz Barillas, culpas y omisiones de la justicia y la seguridad
Huehuetenango es uno de los departamentos con los índices más altos de pobreza y exclusión, pero con amplia riqueza de bienes naturales. Los indicadores de desarrollo humano son reflejo de la histórica ausencia estatal. El municipio de Santa Cruz Barillas sirve para ilustrar cómo el Estado, en especial las instituciones de justicia y seguridad, han tenido una presencia intermitente en la región sin que sirvan para resolver los conflictos sociales que surgen de la resistencia de los pueblos frente a las empresas que pretenden explotar los recursos. Aquí un repaso de los olvidos del Estado y cómo siguen atizando el fuego de la conflictividad.
Presidios: El agujero negro de un sistema que se niega al cambio
El Sistema Penitenciario vive en crisis: en las cárceles, hacinadas y en condiciones deplorables, prevalece la corrupción y la violencia. Con más de 22 mil reclusos y una sobrepoblación de más del 300 por ciento, cooptado por las mafias, el Sistema Penitenciario (SP) ha olvidado por años el objetivo primordial de la prisión: la rehabilitación y la reinserción de los detenidos.