Investigación periodística sobre redes criminales en el Triángulo Norte de Centroamérica

La última sesión de los Ciclos de Actualización para Periodistas (CAP) estuvo a cargo de Steven Dudley, cofundador de InSight Crime, un proyecto que se especializa en investigar redes ilícitas en Latinoamérica. En Guatemala, Dudley trabajó durante cuatro años un reportaje sobre la estructura de los Zetas y sus vínculos políticos con el gobierno de Álvaro Colom. Esta investigación fue el marco principal para explicar a las y los periodistas participantes los métodos que se utilizan en InSight Crime para construir una historia que pueda contener implicaciones entre políticos y el crimen organizado.

Redacción CAP

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Cuando el grupo de los Zetas –el comando armado que se desligó del cártel del Golfo en 2008– llegó a Guatemala, nadie sabía cómo estaba constituida su estructura. Centroamérica era un territorio más en el que este grupo de narcotraficantes buscaba disputar las plazas y las rutas del narcotráfico. Y en consecuencia, era inevitable que necesitarían aliados y que también enfrentarían a sus enemigos, es decir, combatir con fuego a cualquiera que se opusiera a las operaciones violentas de sus negocios.

Steven Dudley, cofundador de InSight Crime, el proyecto periodístico que investiga el crimen organizado y sus vínculos políticos en América Latina, comenta que a finales de 2010 empezó a dibujar una pequeña red donde ubicaba actores de todo tipo para armar un primer esbozo de la estructura de los Zetas en Guatemala. No sabía si tenía una historia. Tampoco a qué grado de profundidad llegaban los tentáculos de este grupo armado dentro del gobierno y los poderes locales.

“Un reportaje puede empezar sin saber que ya ha comenzado”, dice Dudley a las y los periodistas durante la última sesión del Ciclo de Actualización para Periodistas en temas de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos. “Una investigación puede trabajarse gota a gota. Puede durar meses o años, hasta que se pueda tener el panorama completo de lo que se quiere contar. Pieza por pieza. Armar una base con todas la figuras”, señala.

En una profesión como el periodismo, los detalles cotidianos pueden convertirse en insumos de una gran investigación. Pistas que están ahí y que enlazan a una historia más grande. Puede ser un anuncio de radio o televisión, un mensaje publicado en redes sociales. Seguir un hilo de indicios puede revelar incluso una compleja trama de relaciones en la que podrían estar operando políticos, funcionarios y el crimen organizado.

Dudley indica que cada pista debe ser guardada con suspicacia periodística. Nunca se sabe cuándo, cualquier mínimo indicio, podría convertirse en el detonante de algo mayor. Pero son las y los periodistas los que deben concatenar las piezas. Dibujar un mapa de actores. Y entender que cada elemento que se recopila servirá para reconstruir escenarios y establecer contextos. 

“Hay muchas historias para investigar. Sin embargo, no todas ellas son las historias correctas para que usted investigue. Decidir cuál es la mejor historia para su público, su medio de comunicación y para usted mismo, es una de las tareas más difíciles. Entonces, ¿cuál es la mejor manera de hacerlo?”, pregunta Dudley.

Los hechos. Las coyunturas políticas. Las evidencias. Las líneas de investigación. Un buen tema periodístico puede ser trazado a partir de un pequeño detalle que ocurre en la cotidianidad. En el caso de los Zetas, Dudley dice que en cierta ocasión, un funcionario le comentó que los Zetas habrían visitado el Palacio Nacional. “¿Se imaginan esa escena? ¿Los Zetas en el palacio de Gobierno? ¿No les parece una historia realmente buena?”, dice Dudley.

La estructura de los Zetas contó con vínculos políticos en Guatemala.

Esa pequeña pista en el que un grupo de narcotraficantes entra al Palacio de Gobierno, llevó al equipo de InSight Crime a establecer una serie de preguntas sobre la estructura de los Zetas en Guatemala. Lo primero que realizaron fue cuestionar si aquella reunión realmente había sucedido. Y cómo. En qué contexto. Quiénes eran. Cuándo aparecieron los Zetas en Guatemala. En qué territorio estaban operando y por qué, y cuáles eran sus propósitos. Qué tipo de interlocutores necesitaban para lograr un alcance político. Si en verdad habían llegado a tener contacto con funcionarios del gobierno de Guatemala y cómo.

Al parecer, como explica el investigador a las y los periodistas del CAP, los Zetas no tenían interés en controlar únicamente con violencia las rutas del narcotráfico en Centroamérica, sino además buscar alianzas políticas importantes para operar con impunidad.

“Estos tipos de trabajo requieren una especial atención de parte de los periodistas. Es aconsejable crear un gran mapa con toda la infraestructura de las relaciones humanas que operan en un determinado territorio para poder explicar distintos fenómenos sociales”, dice Dudley.

Para explicar la estructura de los Zetas en Guatemala, por ejemplo, un mensaje transmitido en una radio local resultó ser una pieza clave dentro de la investigación periodística de InSight Crime. Y Dudley menciona que algo tan cotidiano como escuchar la radio sirvió además para establecer un enfoque, incluso humano, como hilo conductor de todo el reportaje periodístico.

Cierto día de 2010, los Zetas enviaron un mensaje a través de una radio local de Alta Verápaz al presidente de Guatemala. Estaban molestos porque, según explicaban, los habían traicionado. Y la clave estaba en el reclamo de dinero que ellos habrían aportado al Presidente mediante sus colaboradores, dice Dudley. “¿Eran los Zetas financistas del partido de Gobierno?”, se preguntó junto a su equipo.

Un locutor nervioso dio las pistas que InSight Crime necesitaba para respaldar la hipótesis. En el comunicado, los Zetas insinuaban una inversión de Q11 millones 500 mil para la campaña de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), el partido del Presidente. Además se mencionaban algunos apodos y nombres de personajes cercanos al partido de gobierno. Había que investigar quiénes eran. Qué territorio representaban para la UNE. Sin duda, al ser mencionados por los Zetas, eran personajes a los que se debía tomar en cuenta.

“Este tipo de pistas son los que obligan a preguntarte cómo contar la historia. Los factores que entran en juego. El tiempo y los recursos, también los riesgos”, dice Dudley.

Uno de los nombres mencionados por los Zetas era el del diputado Obdulio Solórzano, por Escuintla.  Después de las elecciones de 2007, Solórzano había sido recompensado con el puesto al frente del Fondo Nacional para la Paz (Fonapaz). Y durante la campaña, había sido uno de los recaudadores financieros más importantes del partido. Luego compitió contra Sandra Torres por el control del partido y lo aislaron.

En 2010 asesinaron a Obdulio Solórzano. Dudley dice que ese evento marcó en gran medida la dirección de todas las líneas de investigación para el tema que intentaba explicar la presencia de los Zetas en Guatemala. A partir de ahí pudo trazar un recorrido histórico en el que se vinculaba a uno de los operadores del presidente recaudando dinero para la campaña pero que provenía del crimen organizado.

Había un indicio de una supuesta visita de los Zetas al Palacio Nacional.

Había un comunicado de los Zetas dirigido al Presidente de la República.

Y ahora había un asesinato.

Los métodos de investigación de InSight Crime son explicados por Steven Dudley.

“En ese momento iniciaba la discusión sobre cómo investigar el financiamiento de las campañas políticas en Guatemala. El Ministerio Público se enfocó en el financiamiento del Partido Patriota. Pero quedaba la pregunta de cómo se había financiado la UNE”, señala Dudley.

Con estos elementos, lo siguiente es trazar una estrategia. Buscar dónde contestar las preguntas. Quién financió a Colom y por qué. Quién asesinó a Obdulio Solórzano y por qué. Y para investigar este tipo de elementos, hay que plantear líneas de acción preliminares. Armar un contexto detallado de cada una de las partes que integran el marco de investigación.

“La parte más difícil era demostrar que el dinero narco había entrado cash a la campaña. Y hay que decidir cómo probarlo. En este caso, lo único que podíamos hacer era ir a preguntar directamente con las fuentes involucradas”. El cofundador de InSight Crime explica que existen fuentes primarias y secundarias.   

Las fuentes secundarias pueden ser documentos o entrevistas con académicos que pueden explicar fenómenos sociales. Las primarias son aquellas personas implicadas directamente con el tema. Para obtener la información, dice Dudley, hay que plantear la claridad de lo que se necesita con cada una de las fuentes. Pactos sobre cómo se va a grabar, con que nombre se puede consignar la cita de una declaración. Ser honestos.

Hacer entrevistas por hacerlas, no es algo válido. Hay que hacer la tarea. Informarse. Llevar cada detalle estudiado. La historia memorizada. Los actores. Los nombres. El orden de los sucesos.

En una profesión como el periodismo, los detalles cotidianos pueden convertirse en insumos de una gran investigación. Pistas que están ahí y que enlazan a una historia más grande", Steven Dudley

Así Dudley pudo entrevistar al expresidente Álvaro Colom y corroborar ciertos detalles relevantes.

 

Así también, logró que los mismos financistas de campaña le contaran cómo habían sido las operaciones monetarias de la UNE. “Un periodista debe poder anticiparse y conocer la posible respuesta a cada una de las preguntas”, dice. “Una persona te lleva a otra persona; y esa persona a otra y así hasta tener el número suficiente de entrevistas para validar la hipótesis”.

 

La fuente debe ponerse a prueba por las y los periodistas, dice el investigador. Se debe repreguntar una y diez veces de distintas maneras. La corroboración de cada dato es vital para asegurar el respaldo de la historia.

 

Dudley dice: “Una investigación son varias investigaciones al mismo tiempo. Y lo que uno hace es acotar la información: si estamos armando la vida de Obdulio Solórzano; o si estamos reconstruyendo los aportes del narco; o si estamos contando la estructura del partido de gobierno. Lo importante es darse cuenta que existen hilos conductores que entrelazan cada parte de la historia”.

 

Dependiendo de cómo sea la recopilación de información, así será el trabajo de escritura y edición. Si hay un buen trabajo periodístico la historia casi se escribe sola. Pero siempre hay que tomar decisiones. Decisiones sobre porqué este o aquel personaje explica este detalle. Decisiones sobre lo que hay que descartar. Y decidir sobre cómo se puede publicar la información.

 

En InSight Crime la escritura se centra en las historias humanas. Un hilo conductor en el que un personaje, con sus defectos y sus virtudes, con su historia de vida, puede reconstruir una trama que explique dinámicas de mayor complejidad.

 

“Yo busco historias humanas. Y son muy ilustrativas para el tema. Se puede escribir un informe técnico. Pero para este tipo de investigaciones necesitamos un aspecto humano. La vida y muerte de Obdulio Solórzano nos daba un arco narrativo para contar la historia de los Zetas en Guatemala”, indica Dudley.

 

A pesar de que pueda haber historias concéntricas, en el momento de escribir periodísticamente nunca se debe perder de vista al hilo conductor.  Es una técnica que ayuda a escribir para dar un final que tiene un enlace directo con el principio. Y el tema queda redondo.

 

Luego vendrán las fases de edición. Las preguntas en esta última etapa consisten en reflexionar sobre los objetivos cumplidos, si el lector realmente comprenderá el tema, o si todo lo que se dice en el reportaje tiene sustento por completo.

 

Para entonces ya la publicación debe contemplar el tiempo que se dará a las fuentes para una entrevista de descargo. La traducción. El chequeo y la veracidad de cada documento. Los retos legales que son posibles. Y desde luego, la estrategia de redes sociales para difundir la información, para volverla una herramienta activa que pueda tener utilidad para los ciudadanos.