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Riesgos y perspectivas para la democracia en Centroamérica

Los sistemas políticos en la región atraviesan una crisis que pone en riesgo los avances conseguidos con el retorno a la democracia.

Redacción CAP

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Las democracias en Centroamérica enfrentan déficits estructurales como la desigualdad social y la pobreza generalizada. Los estados de Derecho están debilitados y los sistemas de justicia cooptados, afirmó el excanciller guatemalteco Edgar Gutiérrez Girón al comienzo de la primera sesión del Ciclo de Actualización para Periodistas (CAP) sobre Democracia en Centroamérica.

Según su análisis, el deterioro democrático en la región “es reversible”, si la comunidad internacional -que nos ayudó a salir de las guerras civiles y a reafirmar los procedimientos y las normas de la democracia- vuelve a estar presente. “No salimos solos, no tenemos la fortaleza suficiente, ni la organización, ni los medios”, apuntó.

Gutiérrez, quien también fue coordinador del informe de Recuperación de la Memoria Histórica (REMHI) sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la guerra interna en Guatemala, resaltó que la “debilidad crónica” de las democracias en Centroamérica obedece además de a déficits estructurales, a una crónica debilidad institucional de los Estados, a sistemas de justicia capturados, y a gobiernos señalados de corrupción.

Esta situación pone en riesgo los logros alcanzados en las últimas casi cuatro décadas: el respeto a las libertades civiles, así como el propio ejercicio de la democracia y la paz política.

“Lo más preocupante, lo más perturbador es que las democracias si no tienen legitimidad difícilmente se sostienen, y eso es lo que está pasando en Centroamérica. La gente ya no confía en el sistema democrático. La promesa de la democracia, como la gente la entendió, era paz y progreso, un ambiente de estabilidad y prosperidad, y eso no se logró”, explicó Gutiérrez.

Vinicio Tiul Choc, 10, lleva hojas de moxan que acaba de rescatar del lodo de su casa hacia la tierra firme, junto con su hermano Nery, 5, cruzando el agua desbordada que inunda su comunidad, en el Valle del Polochic, después del paso de la tormenta Eta. Foto: Simone Dalmasso

El excanciller también ve que el retroceso democrático en la región coincide con un reacomodo geopolítico mundial. Hay tres factores en esta crisis, puntualizó: un proceso de “desglobalización”, es decir un retroceso en las políticas de mercados abiertos; bloques enfrentados, un pugna entre las principales economías del mundo, Estados Unidos y China; y la incertidumbre global de la postpandemia.

“Por primera vez en 200 años, nuestros regímenes toman un curso y las potencias que más influyen en la zona están en otro curso, también tienen sus propios problemas internos, su propia polarización y cuestionamiento a la democracia”, dijo el exdiplomático a las y los periodistas centroamericanos que participan en el CAP.

Los tipos de regímenes en la zona

Gutiérrez también apunta como una característica de la región el que Centroamérica es “muy sensible a los cambios geopolíticos” y coloca como ejemplos las aperturas democráticas en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, así como la instalación de regímenes autoritarios durante la Guerra Fría.

Tomando en cuenta a los países que forman parte del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), pero dejando aparte Belice por estar sujeto a otros dinámicas, Edgar Gutiérrez iguala tres tipos de regímenes en la zona:

Los democráticos, como Costa Rica, Panamá y República Dominicana, que aunque no están exentos de problemas internos conservan el pluralismo político, elecciones creíbles y la separación de poderes, además de una tradición en auditoría social y libertad de expresión.

También observa la existencia de regímenes híbridos, entre los que se encuentran El Salvador, Guatemala y Honduras. A estos países los caracteriza la concentración del poder en pocas figuras, la descalificación de los adversarios políticos, la restricción de libertades civiles y una retórica nacionalista. Además señala que en estas naciones “hay un Estado de Derecho erosionado que facilita la impunidad para los crímenes y la corrupción”, situación que pone en duda los resultados electorales.    

Como tercer tipo de régimen, cita a Nicaragua, un país caracterizado por la prevalencia de un partido único, la eliminación de las libertades civiles, la persecución de toda disidencia política y la búsqueda de aliados autócratas de otras regiones. Este tipo de régimen también emplea una retórica nacionalista y garantiza la impunidad para los crímenes y la corrupción, señaló el analista.   

Para Gutiérrez “los rieles de la democracia centroamericana se encuentran en franco deterioro”, parte de esta situación -indicó- se origina en una aplicación extrema de prácticas económicas neoliberales y antiestatales que mermaron la calidad de vida de los pueblos y libraron los derechos esenciales a las reglas del mercado.

Finalmente, el excanciller hizo un llamado para apoyar y alentar a las personas en el exilio forzado -provenientes de Nicaragua y de los países del norte de la región- en su denuncia sobre el deterioro político y democrático de la región.

“Ese capital humano hay que cuidarlo, hay que preservarlo, hay que impedir que se le haga daño. Hay que organizarlo y generarle condiciones donde sea, donde estén. En Costa Rica, México o en los Estados Unidos, porque sobre ese capital humano se reconstruyen los proyectos democráticos”, concluyó.