Iván Velásquez: Lo que está en juego hoy no es el futuro de la CICIG, sino del Estado de Derecho

La décimo segunda sesión del Ciclo de Actualización para Periodistas (CAP) tuvo como expositor a Iván Velásquez, jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG). Mediante videoconferencia, el comisionado realizó un análisis del trabajo de la CICIG en la desarticulación de redes criminales, y se refirió a la importancia de continuar profundizando la lucha contra la impunidad, en defensa del estado de Derecho.

Redacción CAP

Share on facebook
Share on google
Share on twitter

Para Iván Velásquez, la experiencia de la CICIG demostró que una investigación independiente  que no esté sujeta a los factores de poder de un país, puede realmente afectar la impunidad de la forma más genérica. De acuerdo con el jurista colombiano, “la lucha contra la corrupción es finalmente, también, la lucha contra la impunidad. Una impunidad que engloba muchos más aspectos que solo la corrupción”.

Estando alejada de los factores de poder, una entidad como la CICIG, se puede dedicar a realizar investigaciones independientes, sin consideraciones políticas, afirma Velásquez.

En ese marco, el comisionado también se refirió a cómo después de la caída del expresidente Otto Pérez Molina y la exvicepresidenta Roxana Baldetti en 2015, ambos acusados de liderar una red de defraudación aduanera, la CICIG profundizó sus investigaciones. La lucha contra la impunidad se enfocó, a partir de entonces, en comprender el sistema corrupto y la cooptación del Estado en Guatemala.

“Algo que sí no se había dimensionado, era la naturaleza de la corrupción en el país. Teníamos una ligera hipótesis de que la corrupción no estaba en un sector específico, sino que había una corrupción más generalizada. A medida que avanzaron las investigaciones, nos dimos cuenta de que la corrupción en Guatemala era estructural”, indica Velásquez.

Las y los periodistas del CAP escuchan la exposición del jefe de la CICIG, Iván Velásquez.

Los sectores de poder, históricamente han estado acostumbrados a que todo funcione de acuerdo a sus intereses. Cualquier contrariedad, cualquier señalamiento, cualquier investigación en su contra, se “enderezaba”, mediante redes ilícitas y la compra de voluntades, explica el comisionado colombiano. Esto cambió a partir del fortalecimiento del Ministerio Público (MP), con el apoyo de la CICIG.

En el mes de agosto de 2017, Iván Velásquez fue declarado non grato en Guatemala por el presidente Jimmy Morales. A partir de entonces, el trabajo de la CICIG fue cuestionado de forma sistemática.

Ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), el gobierno guatemalteco señaló a la CICIG y a su comisionado de no cumplir con su mandato. Tras la presentación de varias quejas, que según la cancillería guatemalteca no fueron atendidas por la Secretaría General de la ONU, el gobierno decidió, el pasado mes de enero, de forma unilateral, terminar con el Acuerdo que dio vida a la CICIG. Sin embargo, el secretario general de la ONU, António Guterres, reafirmó a Velásquez en el cargo e indicó que la Comisión continuará su trabajo hasta el mes de septiembre 2019, cuando vence el plazo del Acuerdo.

Iván Velásquez explica la importancia de defender el Estado de Derecho en Guatemala.

En ese marco, y desde la distancia, Iván Velásquez, explica a los periodistas del CAP la realidad de la impunidad y el funcionamiento corrupto de la justicia en el país, los niveles de captura del Estado, todos elementos importantes para entender Guatemala: “Una captura casi absoluta”, dice.

Según el comisionado, la captura del Estado necesariamente debía ser atacada desde el sistema de justicia y, por eso, el gobierno guatemalteco pidió a las Naciones Unidas la creación de una comisión internacional. Empoderar a las fiscalías, a los entes encargados de la investigación, con el respaldo de una institución internacional, generó, como dice Velásquez, una mayor confianza desde la ciudadanía.  

“Un atisbo de esperanza”, indica el jefe de CICIG cuando relata cómo se acercaron a la Comisión decenas de personas a denunciar actos de corrupción, empresas fantasmas, testaferros, redes ilícitas.

Lo que está en juego hoy, no es el futuro de la CICIG. No es la suerte de los procesos en curso, ni las acciones que se han realizado. Lo que está en juego es el Estado de Derecho".

Sin embargo, en los últimos meses, todo se ha configurado para retomar el control del sistema de justicia. Por eso, sostiene Velásquez: “lo que está en juego hoy, no es el futuro de la CICIG. No es la suerte de los procesos en curso, ni las acciones que se han realizado. Lo que está en juego es el Estado de Derecho. Y por eso se debe prestar atención. Los funcionarios están decidiendo cuáles resoluciones obedecer y cuáles no. Se está conduciendo a prácticas autoritarias, que pueden generar un golpe a la independencia judicial”, dice Velásquez.

De cara al proceso electoral, la defensa del Estado de Derecho debe ser fundamental. La articulación de los poderes que buscan impunidad, también necesitan continuidad. Garantizar la corrupción, dice el comisionado, será uno de los factores que determinen y repercutan en las elecciones de 2019. Ante ello se necesitan cambios de conciencia ciudadana, demandas de justicia y organización para la defender la democracia.