Imagen: Congreso de la República

La reconfiguración del poder en el Congreso

Guatemala se encuentra con una nueva oportunidad para avanzar hacia la consolidación de una lógica democrática que permita superar el rezago y la crisis institucional heredada de las últimas décadas. Una de las claves está en el Congreso.

Redacción CAP

El análisis del Legislativo y de las alianzas y disputas que se dan en su interior, es una labor central para el ejercicio periodístico, señaló el sociólogo Julio Donis en la segunda sesión del Ciclo para Actualización para Periodistas (CAP) sobre Democracia en Guatemala.

Para el sociólogo, estudiar el Congreso y las relaciones que ahí se construyen pasa por entender que las decisiones políticas suponen, por un lado, la identificación de un adversario y, por el otro, la de los incentivos o intereses de los grupos que se encuentran representados en el hemiciclo. “Estudiar el Congreso es estudiar el poder concentrado. Esta idea puede resumirse en el ‘hecho político’, que para el gobierno y para el legislativo está definido, sobre todo, por su adversario” explicó Donis.

Los resultados de las elecciones de 2023 marcaron un punto de inflexión con respecto al anterior ciclo político, dijo el analista. Este cambio en el panorama ha brindado una oportunidad para que el Estado y la sociedad guatemalteca avancen en términos democráticos. “Dicho punto de inflexión se evidencia en la nueva configuración del Congreso de la República”, indicó.

Foto: Congreso de la República

El escenario de la X Legislatura

El actual Congreso está integrado por 17 bloques legislativos. A pesar de esto, un rasgo importante de esta nueva legislatura es la menor división dentro del hemiciclo con las bancadas de Vamos, UNE y Semilla concentrando la mayor cantidad de diputados y diputadas, que juntas suman 90. 

Pero más allá de los bloques legislativos, para el sociólogo Julio Donis, lo más relevante para entender las dinámicas del Congreso y los posibles escenarios futuros radica en identificar el número de  partidos efectivos al interno de este organismo del Estado. “Los partidos efectivos son aquellos con capacidad efectiva para determinar decisiones legislativas”, sostuvo Donis.

En la actual configuración del Congreso, los bloques que cuentan con capacidad para impulsar, negociar o entorpecer la agenda legislativa son, a criterio de Julio Donis:  Vamos que tiene 39 diputaciones; la UNE con 28; Semilla con 23; Cabal con 18; VIVA que suma 11; Unionista que tiene 6 y Todos con 7.

Presentación de Julio Donis “Análisis de la X Legislatura 2024-2028” en Ciclos CAP

Además de la menor fragmentación dentro del hemiciclo, esta nueva legislatura se caracteriza por contar con 103 diputados que estarían debutando en el Congreso. “Existe una curva, una brecha de aprendizaje que todo el Organismo Legislativo tendría que apurar al inicio de este ciclo político, porque esta curva de aprendizaje se superpone con las tareas de legislación, representación y fiscalización”, remarcó Donis.

El Acuerdo de Gobernabilidad

Para el especialista en temas electorales y políticos, la elección de la actual Junta Directiva del Congreso así como los diferentes consensos que se han logrado son la expresión de un acuerdo político “que tiene su origen en la coyuntura que se vivió a finales del 2023”. Este acuerdo político o de gobernabilidad, como lo llamó el analista, se sostiene sobre 93 votos que configurarían la alianza oficial.

Estos 93 votos permiten pensar que, al menos por ahora, el oficialismo tendría mayoría simple para aprobar leyes que solo requieren este requisito, remarcó Donis. Sin embargo, a pesar de la aparente facilidad con la que se cohesionó esta alianza, habrá que preguntarse qué es lo que la va a mantener  y cuáles son los incentivos que mantendrían a bloques como CREO o la UNE dentro de la misma, dijo.

Según Julio Donis, la cohesión de esta alianza resultó de un momento político particular. Esto se tradujo, de acuerdo con su análisis, “en que para las y los diputados de los diferentes bloques políticos fue muy fácil integrarse al ‘lado correcto del desarrollo democrático’ y, por el otro, en que los costos políticos para el oficialismo al establecer estas alianzas fueron bajos”, señaló. “Semilla no necesariamente tuvo que comprometer determinados incentivos para cohesionar la alianza”, sostuvo.

Sin embargo el futuro de este acuerdo dependerá de las negociaciones entre los diferentes liderazgos que integran este grupo y en la capacidad de negociación que exista por parte del oficialismo, remarcó.

Presentación de Julio Donis “Análisis de la X Legislatura 2024-2028” en Ciclos CAP

La agenda legislativa: un esquema de doble dimensionalidad 

Para Julio Donis, el rasgo fundamental que debe tener la agenda es que esta favorezca la institucionalidad y gobernabilidad del país. “Este es el faro por el cual se debe guiar el desarrollo de la actual agenda legislativa”, indicó. 

Hasta ahora se han aprobado 7 decretos en los primeros meses de trabajo:

  • Ley de exoneración de impuestos para la Fundación AYUVI
  • Ley de Tarjetas de Crédito
  • Ley que declara el Día Nacional de los Idiomas Indígenas
  • Reforma al decreto 28-2010, la ley del Sistema de Alerta Alba-Keneth
  • Ley para la Disposición y Trasplante de Órganos, Tejidos y Células Humanas

  • Ley de Certificación Biopsicosocial de las Personas con Discapacidad
  • Ley para la Atención Integral del Cáncer

Lo anterior permite suponer que existe un esquema de doble dimensionalidad en la agenda que está impulsando el oficialismo. Por un lado, una agenda que responde a intereses específicos de algunos sectores sociales y que no requiere de mayor negociación para ser impulsada y aprobada; y, por el otro, una de mayor calado en la cual se incluyan reformas más profundas como la Ley Electoral y de Partidos Políticos, el recambio de instituciones políticas como la Corte de Constitucionalidad, el Sistema de Justicia, la Contraloría General de Cuentas, la PDH y, más adelante, el TSE, dijo el experto.

En opinión del sociólogo, es a esta segunda agenda a la que el oficialismo debería ponerle atención, dado que es en la configuración de este tipo de instituciones en donde se definirá buena parte de la dirección que tome el ciclo político en el cual se encuentra el país.

Para lograr esto, se requiere de una estrategia “muy fina” que logre consolidarse a lo largo de los 4 años de gobierno que le restan al oficialismo, finalizó.

Reproducir vídeo

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!

Te puede interesar…

Guatemala 2024: análisis tras un convulso proceso electoral

Bernardo Arévalo De León asumió el gobierno en el medio de una marcada crisis política caracterizada por una continua pérdida de capacidad de las instituciones democráticas para dar respuesta a las necesidades de la población y una pronunciada polarización, elementos que presentan un enorme desafío para la construcción de gobernabilidad.

LEER MÁS

Elecciones: la disputa por el control del Estado

En países como Guatemala, los procesos electorales se convirtieron en la puerta de entrada para la captura de la institucionalidad pública y la vía a través de la cual grupos de poder -incluso estructuras criminales- buscan agenciarse impunidad.

LEER MÁS