¿Cómo afecta la corrupción a los Derechos Humanos?

La quinta sesión del III Ciclo de Actualización para Periodistas (CAP) fue facilitada por Marie Briz, politóloga y oficial de DDHH, y Karin Wagner, abogada y asesora legal de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Guatemala (OACNUDH).

Redacción CAP

 

La corrupción afecta directamente la forma en que las y los ciudadanos de un país disfrutan y gozan de sus Derechos Humanos. Cuando se vulneran las garantías mínimas de la población por actos de corrupción en el sector público, el Estado es el responsable directo y, como consecuencia, puede enfrentar sanciones internacionales.

“Los Estados se han unido para plantear una serie de derechos que deben protegerse. A partir de ahí, se asumen obligaciones internacionales. No se pueden eludir tratados, convenios ni instrumentos internacionales ratificados internamente”, dice la abogada Karin Wagner, asesora legal de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Guatemala (OACNUDH).

En su intervención, la secunda la oficial de derechos humanos de la OACNUDH, Mary Briz: “A mayor corrupción menor garantía de derechos para las y los ciudadanos”.

La impunidad y los daños colaterales que produce la corrupción en materia de Derechos Humanos fue el tema principal de la quintasesión del III Ciclo de Actualización para Periodistas (CAP), organizado por la Universidad de San Carlos de Guatemala, la Fundación DESC y la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), con el apoyo de la Fundación Open Society.

La corrupción afecta los Derechos Humanos de las personas, sobre todo, de quienes están en mayor situación de vulnerabilidad".

“La corrupción afecta directamente o indirectamente a la población. En una defraudación aduanera, el efecto es indirecto. Pero en la compra anómala de vacunas, la afectación es directa, e incluso con caudas mortales”, señalan las expositoras. Añaden que esta dinámica evidencia de forma concreta el vínculo entre corrupción y el incumplimiento de derechos.

Pobreza, falta de salud y mala alimentación son los indicadores más importantes de la violación de Derechos Humanos en un país. En ese marco, en el 2016, el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI), publicó un documento en el que señalaba que el 20 por ciento del presupuesto nacional de Guatemala es vulnerable a la corrupción. Los siguientes ejemplos nos permiten entender su impacto y sus posibles efectos:

Si el 20% del presupuesto del año 2015 para el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (MICIVI), que fue de Q 11 mil 514 millones,  se hubiera utilizado en actos de corrupción, 2.6 millones de niñas, niños y adolescentes habría dejado de recibir útiles y alimentación escolar.

O, si el 20% del presupuesto asignado en 2015 para fideicomisos, por un valor de Q3 mil 409 millones se hubiera malversado, se habría dejado de vacunar a un millón de niñas y niños de 0 a 1 año, según el esquema de vacunación necesario para prevenir enfermedades.

El mismo ejercicio para alimentación: Si el 20% del presupuesto para contratos abiertos (Q5 millones 891 mil) se hubiera usado en actos de corrupción, 1.2 millones de niñas y niños menores de 5 años habrían dejado de recibir suplementos de micronutrientes; o 700 mil niñas y niños entre los 6 y 24 mesesno habrían recibido alimentación complementaria (vitaceral).

En resumen, como indican las expositoras de la OACNUDH, la corrupción afecta los Derechos Humanos de las personas, sobre todo, de quienes están en mayor situación de vulnerabilidad. Y es el Estado el responsable de proteger a la población en materia de estas garantías fundamentales.