Ilustración: Expansión Política

Combatir la desinformación en tiempos de elecciones

El fenómeno de la desinformación en contextos electorales afecta la legitimidad de los procesos de elección popular, que son fundamentales para el funcionamiento y la existencia de una sociedad democrática.

Redacción CAP

La desinformación siempre ha existido, pero en los últimos años parece haber adquirido características novedosas debido a la expansión de Internet, señaló Edison Lanza, exrelator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al iniciar la cuarta sesión de trabajo del Ciclo de Actualización para Periodistas (CAP) sobre Democracia, Desinformación y Libertad de Expresión.

Según el especialista uruguayo, quien además es abogado y docente, en algunos países se han utilizado los datos personales de los usuarios en redes sociales, como Facebook, para generar perfiles y dirigir información que influya en la decisión de las y los electores. En Twitter también se han detectado perfiles falsos para la diseminación de fake news, explicó.

Lanza dijo a las y los periodistas del CAP, que las noticias falsas y la desinformación obligan a los equipos periodísticos de los medios a chequear, investigar e invertir tiempo para constatar la veracidad o no de una noticia o de una información.

Conflicto, polarización y desinformación

Derivado de la expansión del Internet y del uso de las redes sociales, se generan diversos desafíos en la labor periodística, tanto en contextos cotidianos como electorales, dijo el experto.

Para Edison Lanza, cuando se publica una acusación falsa, información imprecisa o incompleta surge el conflicto entre el periodismo y el poder. “Se ha observado en varios países cómo las autoridades tienen la intención de desacreditar la confianza del público en el periodismo profesional”, señaló.

“Los periodistas, los candidatos y las personas que participan en el debate público cometen errores que deben ser rectificados a través de los remedios que el Derecho Internacional ha desarrollado. Porque muchas veces, los errores que puede haber o las discusiones están basadas en personas que dan la cara, en actores de la esfera pública, y eso no tiene nada que con el fenómeno de la desinformación. Son errores sin intención de hacer daño o manipular, que se hace necesario rectificar y corregir”, puntualizó el abogado.

El experto también explicó que la polarización en los contextos electorales se da cuando los actores políticos evitan hablar sobre temas importantes o de interés público y se dedican intoxican el debate y a estigmatizar a distintos actores o sectores de la población.

La polarización y la mezcla de propaganda con desinformación se utiliza para dividir al electorado y para confundirlo y eso está muy presente en los contextos electorales, acotó.

Lanza también destacó que una vez electos, algunos gobernantes utilizan la descalificación contra medios de comunicación y periodistas cuando éstos publican investigaciones sobre casos de corrupción que les involucran. “Descalifican, persiguen al medio y lo hostigan, generando además la viralización de los mensajes a través verdaderos ejércitos de bots que están operando”, explicó.

“Ante una investigación seria, acreditada, chequeada, donde hay un funcionario que se siente amenazado, la primera reacción o respuesta es descalificar al medio y al periodista diciendo que es un medio fake news porque publica desinformación o mentiras. Esto genera desconfianza en la población porque se trata de personas públicas que tienen millones de seguidores, tienen predicamento”, enfatizó.

Recomendaciones

Frente a los desafíos actuales provocados por la desinformación en contextos electorales, Edison Lanza hizo algunas recomendaciones basadas en la Guía para garantizar la libertad de expresión frente a la desinformación deliberada en contextos electorales, que se elaboró cuando estuvo al frente de la Relatoría para la Libertad de Expresión de la CIDH.

Lanza recomendó a las autoridades electorales fortalecer las capacidades de la ciudadanía para desarticular las campañas de desinformación; evitar responsabilizar a intermediarios por la circulación de desinformación deliberada en sus plataformas, lo cual podría considerarse censura previa, y capacitar a actores clave de la sociedad acerca de los procesos electorales. También dijo que es necesario “garantizar la protección de datos y  capacitar a los funcionarios públicos sobre el fenómeno de desinformación”.

A los partidos políticos les sugirió evitar campañas que utilicen información falsa. “Resulta fundamental que las agrupaciones políticas se abstengan de promover por sí mismas o por terceros, campañas de desinformación”, destacó. Además les instó a transparentar la campaña electoral e informar sobre los canales de comunicación, los contenidos de las campañas y los mensajes que difunden, porque eso permite a la ciudadanía distinguir adecuadamente las campañas no partidarias de aquellas que sí lo son.

Lanza recomendó a los medios de comunicación y periodistas fortalecer su labor frente a la desinformación. “Se ha comprobado que los medios son actores relevantes en el fenómeno de la desinformación. En ocasiones, sus intervenciones han generado que la desinformación se expanda más rápido, en otros casos, han sido efectivos en promover información chequeada como respuesta a la información falsa”, indicó.

Para finalizar su intervención, el especialista uruguayo hizo énfasis en el rol que les toca jugar a los medios de comunicación y al gremio periodístico en una sociedad democrática. “Los medios y periodistas son canalizadores privilegiados del debate público. Eso implica  llevar adelante una serie de buenas prácticas que han demostrado ser contribuciones significativas al sistema democrático como el periodismo de investigación, la independencia editorial y la objetividad como ideal regulativo del oficio” subrayó.

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!

Te puede interesar…